EL ARTE DE LA PRUDENCIA BALTASAR GRACIN PDF

Bismarck , nm. Moderna Mxico, D. Por co l, cren c ia se ha tn antenidn ese cam bi o e n toda s las re fer en c ias a la o hra. V Il viJuo, la autonoma del comportamieuto co n res- fragmentismu ele El arte de la prudencia es doble, como pecto a la s.. Todos estos elementos aproxim a n el texto mtico, al tiempo que resulta impos ible reconstruirlo de manera sorprendente a los gustos actuales. Es, pu es, u11 manual, un libro!

Author:Keshakar Nekasa
Country:United Arab Emirates
Language:English (Spanish)
Genre:Automotive
Published (Last):6 March 2008
Pages:422
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ISBN:725-7-26727-643-3
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Gracin naci en , en Belmonte, Aragn, Espaa. Ingres a la Compaa de Jess en y se orden de sacerdote en La mayor parte de sus estudios clericales y su ministerio sacerdotal los realiz en su tierra. Como jesuita no fue destacado. Fue profesor de latn, moral, filosofa y teologa, y cosa curiosa, tambin fue predicador popular. Slo lleg a desempear un cargo, el de vicerrector de colegio al final de su vida.

Los superiores lo tenan como persona poco observante de las reglas y disciplinas religiosas. Al publicar sin el debido permiso eclesistico su obra El Criticn fue separado de la docencia, condenado a pan y agua y relegado a un puesto secundario hasta el punto que pidi salir de la Compaa. Al final de sus das se reconcili con la Compaa y fue destinado al colegio de Tarragona.

El informe que desde all se dio dice que era de buen ingenio, de juicio mdico, de prudencia tambin mdica, de experiencia suficiente, bueno en letras y con talento para todo ministerio.

Colrico y melanclico. De salud dbil. Falleci en A pesar de lo sealado, como literato alcanz renombre dentro de las corrientes conceptualistas del barroco espaol. En sus obras se reconoce su dominio de la prosa conceptual, por lo trabajado del estilo y el manejo de la simblica.

Se le admira por el ingenio, es decir, por la creatividad en formas literarias y en ideas sociales. Dio tanta importancia a la sntesis del pensamiento que una frase suya se ha hecho famosa: Lo bueno, si breve, dos veces bueno. En la reflexin poltica, o ms bien tico-poltica, trascendi su grandeza literaria. A excepcin de unas breves obras de carcter religioso escritas en su edad madura, se puede decir que todas sus obras se centran o tratan el tema tico-social.

La ms destacada de todas es el Orculo Manual y Arte de la Prudencia En cuanto al gnero, este libro no es un ensayo o tratado, sino un manual, una coleccin de sentencias o aforismos, breves, basados en la prudencia, que buscan orientar la vida prctica de las personas, o dicho con mayor precisin, del hombre pblico, del poltico de su tiempo.

Gracin no se vincul a ningn poltico de renombre en la vida espaola, cosa que algunos autores estiman que era algo que l hubiera deseado. Su cercana a la nobleza se limit a tratar a Francisco Carafa, duque de Nocera y grande de Espaa, virrey de Aragn y Navarra, de a Estuvo con l un mes en la corte de Madrid. Pero el virrey cay en desgracia y pronto, aunque l gestion su restauracin, tuvieron que separarse. Vivi en los aos de trnsito del apogeo espaol a los inicios de su decadencia.

Pero tambin fue testigo de la separacin de Portugal de Espaa en , de la derrota espaola en la batalla de Rocroi y del tratado de Mnster que pusieron fin al dominio espaol en los Pases Bajos y de las rebeliones independentistas de Catalua. Gracin fue sensible a la situacin decadente de su pas. No en vano su principal obra tiene como ttulo El Criticn, que es una seleccin de crticas escritas con su conocido estilo breve, sentencioso a su mundo, hasta el punto que los captulos son llamados crisi, palabra de origen griego que significa distinguir, juicio o discernimiento.

Recurriendo al gnero de la fbula explica la situacin del mundo con estas palabras: los pocos hombres que haban quedado se han retirado a los montes por no ver lo que en el mundo pasa, y que las fieras se han venido a las ciudades y se han hecho cortesanas. Sus escritos tuvieron ms difusin en el extranjero y en la posteridad. De ah se pas a otras lenguas. Fue conocida por Voltaire y Nietzsche, pero fue en el mundo alemn donde Gracin tuvo mayor xito. Schopenhauer fue uno de sus mayores seguidores.

Lo llam mi autor preferido. Atraen la atencin los ttulos de dos traducciones al ingls: The worldly wisdom y Practical wisdom for perilous time. Ntese como los traductores encarnan e historizan a Gracin. Nos presentan sus reflexiones como adecuadas para orientar el actuar humano en el mundo en tiempos difciles. Por eso, observa el estudioso espaol Ignacio Elizalde que Gracin con frecuencia pasa del plano espiritual de los Ejercicios [Espirituales de San Ignacio de Loyola] al plano natural y terreno de la astucia y de la prudencia.

Algunos lo han visto como inspirado en la sagacidad poltica del rey Fernando el Catlico. Otros lo asocian a esa corriente de consejeros polticos que tienen como expresin a Maquiavelo. El caso es que en la tradicin judeo-cristiana, catlica y jesuita, la prudencia es un comportamiento humano muy valorado. Hay que tener presente que desde sus orgenes, esta tradicin religiosa ha nacido y se ha difundido en medio de las pasiones y las luchas humanas, y ha tenido que juzgar el medio social y el comportamiento humano, y ha pretendido orientar la conciencia de las personas.

La prudencia es la virtud de la razn prctica que nos ayuda a discernir el bien y a elegir el medio justo para conseguirlo. La prudencia es el saber de los medios. No se deben confundir el fin con los medios, y mucho menos, perjudicar el fin con un manejo imprudente de los medios. Es interesante observar cmo San Ignacio de Loyola, en el libro de los Ejercicios Espirituales, cuando propone a sus lectores una forma de orar los pone a considerar tres prembulos: conocer la historia, contemplar el lugar, tener claro el fin que se busca.

Pasado, presente y futuro. Se puede inferir como de una prctica de oracin se puede pasar a un mtodo de anlisis de las condiciones en que opera la persona siempre ordenada a un fin. La frase fin para es un eje transversal en el pensamiento de San Ignacio, ya que el fin es la razn de ser y actuar del hombre.

No obstante sus diferencias con la Compaa, Gracin siempre se consider miembro de ella. Llam a Ignacio gran maestro, y se vali de varios de sus temas espirituales para tramar sus consejos tico-polticos. A lo largo del libro usa temas y expresiones ignacianas como entrar con la ajena, sub Angelo lucis, indiferencia, tanto cuanto, agere contra y conocerse a si mismo. Trascribimos uno de los ms famosos y controversiales temas ignacianos.

Anse de procurar los medios humanos como si no hubiese divinos, y los divinos como si no hubiese humanos: regla de gran maestro, no hay que aadir comento. Este pensamiento trenza y contrasta medios y voluntades humanas y divinas. Antigua sntesis de la teologa catlica, ahora trada a la mesa de la discusin por el Humanismo. Gracin se vale de la figura literaria, el como si, llamada chiasmo, retrucano o contraste de dos ideas que da colorido y fuerza a la expresin.

Ya la frase haba sido citada por Pedro de Ribadeneira, sj. Schopenhauer le dio un sesgo a la expresin regla de gran maestro y la tradujo como gran regla magistral la cual no necesita comentario, lo que le permiti afirmar que sta era la regla ms importante de todos los aforismos. Dnde radica la popularidad y actualidad de Gracin? La fuerza literaria de la sentencia breve mantiene la facilidad de la lectura, de la comprensin y de la retencin.

Frases como corriente, pero no indecente, son de facilidad mnemotcnica. Pero tambin, Gracin habla desde un sentido comn difcil, pero muy deseado. Es por ltimo, Gracin humano, muy humano. Su condicin sacerdotal y su pertenencia religiosa no lo reducen a unos principios y a un lector con exclusiones religiosas, sino que habla a toda persona inserta en los afanes de la milicia, poltica, comercio, familia, amigos que quieren tener ingenio, discrecin y prudencia para vivir y triunfar.

Se ha llegado a la mayor complejidad, pero la suprema es formar un buen hombre. Para formar a un sabio de hoy se requiere ms inteligencia que para siete de la antigedad. Y para tratar con un slo hombre de estos tiempos necesitamos ms sapiencia que para tratar todo un pueblo de los pasados.

Debes tener inteligencia y conocimiento. Las dos cualidades para hacerte admirable. Tener una sin la otra es felicidad a medias. Algunos no nos conformamos con ser inteligentes. Queremos ser geniales. Lleva las cosas creando suspenso.

Aquellos a quienes sorprendas con tus novedades, estimarn tus aciertos. Por eso, jugar con todas las cartas al descubierto no es de utilidad ni buen gusto. El no declarar mucho crea suspenso, y ms cuando la importancia de tu cargo da lugar a que todos estn atentos a tus actos. Haz ver misterio en todo lo que hagas, y eso har que te veneren. Aun buscando darte a entender, huye de decirlo todo claramente. En el trato personal con los dems no debes mostrar completo tu interior.

Es el recatado silencio lo ms sagrado de la cordura. La voluntad declarada, nunca fue estimada, y si es publicada previo a su ejecucin, da tiempo a ser cuestionada.

Si se conoce por azar, ser dos veces dificultada. Imita, pues, el proceder divino, que tiene siempre un misterio que hace al hombre estar todo el tiempo dndole amor y atencin. Sabidura y valor juntos te dan grandeza. Porque ambos son inmortales, dan eternidad a quien los tiene.

Mientras ms conoces eres ms admirable, pues el sabio todo lo puede. Un hombre sin conocimientos es como un mundo a oscuras. Hay que saber usar sabidura y fuerza, ojos y manos. Sin valenta es estril la sabidura. Haz que dependan de ti. Al dolo no lo hace quien lo dora, sino quien lo adora: el hombre sagaz quiere tener ms personas necesitadas de l que gente que le agradezcan.

Tu esperanza de mantenerte en el poder se reducir si te confas slo en el agradecimiento de la gente. Pues con la misma intensidad con que t deseas el trono, olvidan ellos el bien que les hiciste. Ms sacars del que te necesita que de quien te agradece. Aquel que ha satisfecho su sed, le da la espalda a la fuente, como la naranja exprimida es tirada del oro al lodo.

Quien deja de depender, deja de corresponder, y con ello la estimacin. Hazlo as tambin con tus superiores.

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Baltasar Gracián: El Arte de la Prudencia

Gracin naci en , en Belmonte, Aragn, Espaa. Ingres a la Compaa de Jess en y se orden de sacerdote en La mayor parte de sus estudios clericales y su ministerio sacerdotal los realiz en su tierra. Como jesuita no fue destacado. Fue profesor de latn, moral, filosofa y teologa, y cosa curiosa, tambin fue predicador popular.

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